Por: José Alfredo Trujillo Islas, Gerente de Crédito en Compromiso Que Suma Valor.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México existen alrededor de 4.2 millones de unidades económicas, del cual, 99.8% son Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes). Esta fuerza económica aporta 42% del Producto Interno Bruto (PIB) del país y genera alrededor del 78% de fuentes de empleos.

Con base en ello, las Pymes representan una pieza fundamental dentro de la economía nacional. Sin embargo, su panorama de vida en el mercado se ve afectada por diversos factores, entre ellos, acceder a óptimos esquemas de financiamiento que les permita avanzar, consolidarse y crecer.

Acceder a sistemas de financiamiento en México es complejo, puesto que la banca de primer piso no le brinda el apoyo suficiente a aquellas empresas que inician con un proyecto de negocio, a comparación de aquellas que tienen alrededor de 2 a 3 años de operación.

Por ello, estas empresas tienen que buscar otros esquemas de financiamiento como las micro financieras o entidades como las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (SOFOM).

Una de las opciones que tienen las Pymes actualmente para acceder a sistemas de financiamiento son los ‘créditos revolventes’. Es decir, se asigna un monto de dinero determinado y a la medida que se vaya haciendo los cargos, se va generando cobro de interés sobre el monto consumido.

Asimismo, este tipo de crédito se formaliza a través de un contrato, las tasas de interés varían dependiendo de la entidad financiera y la línea de crédito se otorga con base a la necesidad que requiera la Pyme.

Para que las Pymes puedan acceder a estos créditos revolventes, tienen que presentar ante la entidad una solicitud el cual deben señalar aspectos como un acta constitutiva, un comprobante de domicilio, identificaciones, mencionar quienes son sus representantes legales, entre otros. Si es una empresa que lleva tiempo de operación, debe señalar sus estados de cuenta y movimientos bancarios, así como los estados financieros donde refleje sus primeros resultados.

Con base en ello, existen requisitos que piden las entidades financieras para otorgar este tipo de créditos, y que las Pymes deben de cumplir con un Check List en el que identifiquen información legal de la empresa, datos financieros e información general de la compañía.

Finalmente, bajo el sistema de regulación financiera que existe actualmente, se requiere que cualquier solicitud esté bajo un formato establecido por la entidad. De esta manera, estas entidades deben de conocer e identificar si efectivamente el solicitante tiene la capacidad para responder, mediante un cuestionario (KYC) donde se consulta desde la información más básica de la empresa hasta la información más detallada de la misma.